Estas galerías subterráneas forman parte del complejo defensivo construido durante la Guerra Civil Española (1936-1939) para proteger la costa y la ciudad de
Alicante de los bombardeos de la aviación italo-germana. Defensa estratégica: El cabo de
Santa Pola era un punto clave para avistar aviones enemigos que se aproximaban por el
mar Mediterráneo. Batería de costa: Aquí se asentaba la batería de defensa antiaérea L-6, que contaba con piezas de artillería pesada. Propósito de los
túneles: Los pasillos excavados servían como búnkeres para comunicar las piezas de artillería, almacenar la munición de forma segura y proteger a los soldados de las bombas.