Los
túneles y accesos: Al fondo a la izquierda se aprecia una galería protegida por una
reja de hierro. Estas entradas conectan con
refugios subterráneos y polvorines excavados bajo la
sierra. Servían para que la dotación de soldados se resguardara de las bombas y para almacenar la munición de forma segura. Hoy en día, la instalación
militar está totalmente abandonada, integrada en las rutas de senderismo de la sierra y el Cabo de
Santa Pola. Como puedes ver, las paredes de mampostería están cubiertas de grafitis contemporáneos. El pedestal central circular: Ese bloque de hormigón en el centro de la fosa era la base o polín de anclaje del cañón. Allí iba atornillada una pieza de artillería pesada (antiaérea o de costa) que podía rotar 360 grados para apuntar hacia los objetivos.