Este gran óleo se encuentra en el interior del
Santuario de
Santa María Magdalena de
Novelda, una obra de
arte atribuida al pintor alicantino Gastón Castelló. La pintura plasma la profunda conexión espiritual y la devoción histórica de la ciudad con su patrona a través de los siguientes elementos iconográficos: La Gloria Celestial: En la parte superior destaca la figura de Santa María Magdalena con una gran
cruz de madera, rodeada por una corte celestial de ángeles y querubines. Algunos de estos ángeles tocan instrumentos musicales (como un arpa) celebrando su santidad, mientras otros dos cargan un cesto con
flores y ungüentos. La
Plaza de Novelda: El tercio inferior del cuadro muestra una detallada perspectiva urbana del
centro histórico de Novelda de mediados del siglo XX. Se puede apreciar la fisonomía de su plaza mayor, los
jardines urbanos, los
edificios de la época y la
torre de la
Iglesia de
San Pedro Apóstol. El Significado: La composición une la tierra y el
cielo, simbolizando cómo la protección y el patrocinio de la Santa descienden directamente sobre el
pueblo y sus ciudadanos.