Arquitectura Barroca: El templo fue levantado en el siglo XVIII (entre 1740 y 1753). Se aprecian los muros de tonos claros, las cornisas clásicas y los
arcos de medio punto rematados con
bóvedas de cañón y lunetos, un estilo muy sobrio y típico del barroco valenciano de esa época. El
Vitral: En la parte superior destaca una colorida
vidriera que aporta luz natural al templo. Esta vidriera en concreto muestra una representación de la
Virgen con el Niño Jesús, enmarcada en tonos azules y rosados.
Hornacinas: En la parte inferior, a los lados del portón de madera, se alcanzan a ver pequeñas hornacinas o nichos donde se resguardan imágenes religiosas para la devoción local. Esta
iglesia sufrió importantes daños y fue incendiada durante la Guerra Civil, perdiendo gran parte de su patrimonio interior original, por lo que fue posteriormente reconstruida y restaurada en el siglo XX para lucir el aspecto limpio y luminoso que estás viendo hoy.