La obra representa La cena de Emaús (o Los discípulos de Emaús), un pasaje clave del Evangelio de Lucas. La escena muestra el momento exacto en que Jesús resucitado, tras caminar con dos de sus discípulos sin que estos lo reconocieran, se sienta a cenar con ellos. Al bendecir y partir el
pan (el gesto de la fractio panis), los ojos de los discípulos se abren y finalmente comprenden la identidad de su acompañante. La figura central de Jesús: Aparece vestido con una túnica roja y
manto azul oscuro, con una aureola brillante sobre la cabeza. Sujeta un trozo de pan elevado en su mano derecha, bendiciéndolo. Los discípulos: Se sitúan a ambos lados de la mesa, vestidos con túnicas verdes. Sus posturas reflejan el asombro y la revelación del momento milagroso.