Esta perspectiva en concreto se toma habitualmente desde el
sendero o las
escaleras empedradas que suben hacia el casco histórico y la antigua fortaleza. El oasis de
palmeras: Destaca un frondoso palmeral dispuesto en bancales o
terrazas de césped impecable. Estos niveles aprovechan la pronunciada pendiente de la
montaña para crear un espacio verde vertical único. Contraste rocoso y montañoso: Al fondo, entre la vegetación, asoman las imponentes paredes de
roca caliza gris y anaranjada características del
valle y de las crestas donde se asientan el
Castillo de
San José y la
torre de la Alcozaiba. Detalles botánicos: Además de las esbeltas palmeras (algunas de ellas cargadas de dátiles), en el nivel inferior se observan los característicos plumeros blancos o Cortaderia selloana (hierba de las Pampas) aportando una textura suave al
paisaje urbano-natural.