En la parte superior izquierda se pueden apreciar parte de los muros y la
torre circular de la emblemática fortificación
medieval, el
Castillo de
San José (o Castillo de
Guadalest), que data del siglo XI. El
paisaje destaca por sus imponentes agujas y paredes de
piedra caliza, rodeadas de abundante vegetación mediterránea y arbustos que crecen entre las grietas. Al fondo a la derecha, se observa perfectamente el núcleo urbano del
pueblo, caracterizado por sus típicas
casas blancas colgadas de la
montaña, con la majestuosa
Sierra de Aitana elevándose detrás bajo un
cielo parcialmente cubierto. Esta zona, además de su valor histórico, es un destino sumamente popular para el senderismo y la escalada deportiva debido a la verticalidad de sus formaciones rocosas.