CUANDO SE OCULTABA EL DINERO
Aquel hombre conductor de una empresa de alimentación de Madrid, se vio sorprendido por un señor que el conocía de verle en el café de su Barrio nuevo de Madrid, dicho señor le comentó, si alquilas un coche en donde tú quieras, y me llevas a Benidorm el fin de semana, te pagaré bastante bien, si quieres dinero te daré ahora mismo dos mil pesetas, dinero del año 1968, Este conductor de camión, había alquilado en Autos Cuatro Caminos algún SEAT, 1500, y sin dudar se marchó, a buscar un coche de esa marca aquel viernes a la casa de coches de alquiler, a medio día, en su descanso de comer, para conseguir sus llaves y documentación de dicho coche, El sábado solo trabajaba por la mañana, y el domingo era su día de descanso, a las tres de la tarde de aquel sábado, estaban cargando tres maletas en la calle de Juan Ramón Jiménez, y sin perder tiempo salieron hacía Benidorm, todo el camino llevaron la radio funcionando, más sin ser autopista aquel coche cogía fácilmente los 120, kilometros hora, entre estas dos personas conocidas no existía desconfianza, aunque el señor que iba bien vestido era el que tomaba café diariamente en su barrio, y quien dominaba la situación, el maletero iba cerrado con llave, y las tres maletas pesaban lo suyo, el viaje duro como seis horas, era de noche en tierras de Levante, y una vez en Benidorm, circularon hasta un chalet, cerca de la Playa de Levante, Donde el coche se introdujo en su patio o entrada al garaje, y dentro del local se bajaron las tres maletas, sin que nadie pudiera ver su contenido, este hombre conductor, nunca llegó a saber lo que transporto aquel sábado, solamente que recibió cinco mil pesetas para pagar el alquiler del coche y sus gastos de cenar donde le pillara bien, además en Madrid había recibió otras dos mil pesetas de entonces, para gastos o el alquiler de dicho coche, estuvo toda la noche circulando camino de Madrid, solo paró en la estación de ferrocarril de Albacete, donde estaba abierta una cantina, y pudo tomar café para no quedarse dormido en la carretera, fue un viaje un poco raro, ya que dicho señor le habló durante el camino que no era bueno comentar esos viajes de empresa, Nunca más volvió a ver aquel señor, aunque si parece que llegó a oler dinero dentro de aquel maletero, donde las tres grandes maletas ocupaban todo su contorno, El lunes por la mañana dejaba el SEAT 1500, de gasolina, en Autos Cuatro Caminos, donde pago el alquiler de dicho vehículo, sin ningún problema, y empezaba a trabajar en la empresa donde era conductor profesional. G X Cantalapiedra, 10 – 9 – 2026.
Aquel hombre conductor de una empresa de alimentación de Madrid, se vio sorprendido por un señor que el conocía de verle en el café de su Barrio nuevo de Madrid, dicho señor le comentó, si alquilas un coche en donde tú quieras, y me llevas a Benidorm el fin de semana, te pagaré bastante bien, si quieres dinero te daré ahora mismo dos mil pesetas, dinero del año 1968, Este conductor de camión, había alquilado en Autos Cuatro Caminos algún SEAT, 1500, y sin dudar se marchó, a buscar un coche de esa marca aquel viernes a la casa de coches de alquiler, a medio día, en su descanso de comer, para conseguir sus llaves y documentación de dicho coche, El sábado solo trabajaba por la mañana, y el domingo era su día de descanso, a las tres de la tarde de aquel sábado, estaban cargando tres maletas en la calle de Juan Ramón Jiménez, y sin perder tiempo salieron hacía Benidorm, todo el camino llevaron la radio funcionando, más sin ser autopista aquel coche cogía fácilmente los 120, kilometros hora, entre estas dos personas conocidas no existía desconfianza, aunque el señor que iba bien vestido era el que tomaba café diariamente en su barrio, y quien dominaba la situación, el maletero iba cerrado con llave, y las tres maletas pesaban lo suyo, el viaje duro como seis horas, era de noche en tierras de Levante, y una vez en Benidorm, circularon hasta un chalet, cerca de la Playa de Levante, Donde el coche se introdujo en su patio o entrada al garaje, y dentro del local se bajaron las tres maletas, sin que nadie pudiera ver su contenido, este hombre conductor, nunca llegó a saber lo que transporto aquel sábado, solamente que recibió cinco mil pesetas para pagar el alquiler del coche y sus gastos de cenar donde le pillara bien, además en Madrid había recibió otras dos mil pesetas de entonces, para gastos o el alquiler de dicho coche, estuvo toda la noche circulando camino de Madrid, solo paró en la estación de ferrocarril de Albacete, donde estaba abierta una cantina, y pudo tomar café para no quedarse dormido en la carretera, fue un viaje un poco raro, ya que dicho señor le habló durante el camino que no era bueno comentar esos viajes de empresa, Nunca más volvió a ver aquel señor, aunque si parece que llegó a oler dinero dentro de aquel maletero, donde las tres grandes maletas ocupaban todo su contorno, El lunes por la mañana dejaba el SEAT 1500, de gasolina, en Autos Cuatro Caminos, donde pago el alquiler de dicho vehículo, sin ningún problema, y empezaba a trabajar en la empresa donde era conductor profesional. G X Cantalapiedra, 10 – 9 – 2026.