AQUEL HOMBRE SE MARCHÓ ALICANTE
Soplaban vientos del norte
y sus lágrimas flotaban,
pensó seguir el resorte
que en Alicante le daban.
Atrás quedaron los llantos
por una esposa adorada,
además de sobresaltos
de alguna noche marcada. ... (ver texto completo)
Soplaban vientos del norte
y sus lágrimas flotaban,
pensó seguir el resorte
que en Alicante le daban.
Atrás quedaron los llantos
por una esposa adorada,
además de sobresaltos
de alguna noche marcada. ... (ver texto completo)