Por cierto, en el camino de Ayago, subiendo, aproximadamente a unos 1.000 mts. pasado el cementerio y a mano dcha., había un árbol (puede ser un Olmo, como el de la poesía de Antonio Machado) partido (hendido) por un rayo, donde Gerardo Calvo contaba que siendo joven se guareció en una tormenta, y el rayo lo recibió junto con otras 2 personas -no me acuerdo de los nombres- y alguna bestia. Quedaron desmayados unos minutos y creo que todos se recuperaron. En la subida creo que los danzantes hacían ... (ver texto completo)
jose maria, te voy ha pinchar una fofo del olmo que dices que esta a la derecha
y se paran a cantar los danzadores
y se paran a cantar los danzadores