Hola Toño, aunque eres joven, una vez más nos demuestras que eres conocedor de muchos de los entresijos de las historias de nuestro pueblo.
El tema del BOOM del champiñón me parece sumamente interesante.
Relatas muy bien la construcción de aquellas cuevas que se hicieron para el cultivo de este producto. Aunque como siempre ocurre cada maestrillo tiene su librillo. Por cierto muchas de ellas carecían de luz eléctrica, para el alumbrado se servían mediante, candiles de carburo y también con velas.
Como
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Pepe, Pepe qué gusto da leerte, qué buena memoria, qué grato relato... y cuan difícil eran las cosas sin
coches, sin móviles, ahora parece imposible pensar cómo se apañaba la gente.
En cuanto al champiñón, Pradejón,
Rincón... etc se han reciclado y de qué manera, las producciones no tienen nada que ver con nuestros recuerdos, nada de
cuevas, buena desinfección, producción empresarial, otro mundo.