A veces esta sociedad en que vivimos nos hace perder la perspectiva de lo que realmente importa:
Un hombre de negocios norteamericano estaba en el embarcadero de un pueblecito costero de
México cuando llegó una
barca con un solo tripulante y varios atunes muy grandes.
El norteamericano felicitó al mexicano por la calidad del
pescado, y le preguntó cuánto tiempo había tardado en pescarlo.
El mexicano replicó: ¡Oh, sólo un ratito!
Entonces el norteamericano le preguntó por qué no se había quedado
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