En esas escaleras hay muchas fotos de jente de Cordovin, un saludo.
Creo recordar al de el centro, creo que es uno que le llamabamos sotero, (de Hormilla, creo) o no Nacho.
Nacho parece que hay mas defenestadores, ¿o que? un saludo y no os piqueis.
Hola Lourdes, por lo que se aprecia de cintura para arriba, como minimo tienen dieciseis, saludos Juven.
creo que el de medio es un amigo de imo de hormilla. ya nos diran. saludos.
toño, esta foto es de las pocas que hay o que se han visto de la guerra, es una foto historica
hola lourdes: estan en frente de la casa de victor (hoy de manolo, san sebastian) detras se ve un chozo que era de sergi, hoy esta hundido, detras se ve la casa de agustin y la de mateo. saludos.
esta foto esta hecha en huesca, que fue donde tomo el habito mi tia marisol

ahora os digo quienes son:

por arriba de izquierda a derecha:

amelia, anatalio, emiliana, pedro

segunda fila, de izquierda a derecha:
... (ver texto completo)
Mira Cesar, aquí tienes más cara de cura tú que José,
sin embargo...
Nacho.
¡INMA!, dónde estás. Te marcha mal el coche?...
Saludos. Nacho.
Creo que el lugar de la foto es en la puerta trasera (abajo)
de casa de Imo, o no... Nacho
Vale, vale... Vito--Nacho tendreis razón, no recuerdo el físico de Angel, y Nacho pregunta a Mari Luz, si me cortan la lengua me muero.... ella sabe bien de mi verborrea... es cosa de familia, ja.. ja.. cuando nos juntamos los primos de Juíán.... Eliseo..., y yo eso es como si pasara la marabunta, (cojunto de gente alborotada y tumultuosa), sólo en esa acepción eh no vayais a creer
Nacho ¿Como puedes pensar que el vino que está bebiendo Inocencio puede ser de la Rivera…,? Si se ve perfectamente al caer que es CLARETE de Cordovín. Saludos Vito
Conozco bien ese Corazón de Jesús y esas escaleras, estuve varias veces ahí, pero sin hábito.
Alvaro, trabaja. Nacho.
Mari Luz, mi abuela Felicias era mucho mas mayor que mi abuela Simona.... unos once años, por eso llevaba moño de trenza enroscado luego en redondo, que había que hacérselo todos los días, y luego hacerle (con unas pinzas como las modernas de las jóvenes) unas ondas con el pelo humedecido, que llevaba un buen rato por la casa para que se le marcaran bien. Claro para eso se necesitaba tener quien se lo hiciera, y ella tenía a la tía Irene, o bien a mi madre, que es quien más vivió con ella de mayor.