No se puede abandonar esto ni un día porque pierdes comba...
Felicidades para mi vecina, la señora Paulina, que cuando tenía "
tienda", le hemos hecho renegar hasta la saciedad con nuestras chiquilladas y bromas pesadas, álguien se acordará de las veces que le hemos tocado el timbre y le hemos hecho bajar... y nosotras escondídas para reirnos de cuando se cabreaba.. en fin no hay excusa.