Los expertos han dictaminado que las crisis ayudan a crecer personalmente a las personas, a aprender y sobre todo a que nos demos cuenta de los errores que hemos cometido para no volverlos a cometer. Este es un momento difícil, en el que el miedo nos puede llevar a realizar actuaciones poco acertadas y en el que tenemos que estra más fuertes que nunca para no caer en depresiones ni otros trastornos.