Claras, digo Yemas, ¿te cuento un chiste?
Al hospital llegan tres señoras para dar a luz. Una de Calasparra, otra magrebí y otra de Caravaca.
Al poco de nacer los tres niños varones, las enfermeras pierden la documentación de cada uno y no saben de qué madre son, se nota que eran enfermeras caravaqueñas.
El médico llama a los padres y les explica la situación. Les propone que la única solución es que por orden de llegada al hospital cada uno elija a un niño.
El primero en elegir es el calasparreño y elige al niño magrebí.
El médico le pregunta extrañado:
- Pero hombre, ¿cómo elige usted a ese niño?, si es el único que con certeza no es suyo.
El buen calasparreño responde muy seguro de lo que dice:
- ésa es la única forma cierta que tengo de no llevarme al caravaqueño.
Al hospital llegan tres señoras para dar a luz. Una de Calasparra, otra magrebí y otra de Caravaca.
Al poco de nacer los tres niños varones, las enfermeras pierden la documentación de cada uno y no saben de qué madre son, se nota que eran enfermeras caravaqueñas.
El médico llama a los padres y les explica la situación. Les propone que la única solución es que por orden de llegada al hospital cada uno elija a un niño.
El primero en elegir es el calasparreño y elige al niño magrebí.
El médico le pregunta extrañado:
- Pero hombre, ¿cómo elige usted a ese niño?, si es el único que con certeza no es suyo.
El buen calasparreño responde muy seguro de lo que dice:
- ésa es la única forma cierta que tengo de no llevarme al caravaqueño.