MORATALLA: Claras, digo Yemas, no puedo esperarme a otro día....

Claras, digo Yemas, no puedo esperarme a otro día. Así que ahí va el chiste que quería contarte.
A las fiestas del Stmo. Cristo del Rayo de Moratalla viene una caravaqueña buscando hombres de verdad. La joven entra al recinto ferial para ver la actuación de aquella noche. Estando allí se le acerca un moratallero y le pregunta:
- Oye, ¿quieres bailar?
Tu paisana le responde:
- No se hizo la miel para la boca del asno.
Y el moratallero le contesta:
- No te he preguntado que si me la mamabas, te he preguntado que si bailabas.