La
Puerta dejó de tener encanto cuando el
camping se masificó.
Yo acampaba a finales de los 80 y principios de los 90 y entonces si que era todo
virgen y salvaje (como yo... Ja, ja, ja). Ahora da verdadera pena ver como la mayoría de gente no lo cuida, el
río está sucio y abandonado, antes era un paraiso y darte un baño en sus frías
aguas era una experiencia tonificante.
Espero que la nueva empresa que lo regenta se ponga las
pilas y lo conserve porque tiene un potencial muy importante.