Escultura en la azotea: En lo alto del
edificio destaca una estilizada silueta o escultura sobre un pedestal que representa una figura humana esbelta en una postura dinámica. Varias gaviotas se encuentran posadas tanto sobre la escultura como a lo largo de la cornisa del
tejado, interactuando con el entorno urbano. Es una pieza puramente
ornamental pensada para jugar con la verticalidad y recortarse estéticamente sobre el horizonte, simulando un cuerpo que se estira hacia el
cielo.
Refugio para las aves: Su posición elevada y expuesta al viento costero la convierte en un posadero ideal para la
fauna local. Las gaviotas de la costa de
Mazarrón la utilizan frecuentemente como atalaya para otear el entorno marino y urbano.