No creo que la entrega de premios se haya hecho de forma sospechosa, aunque hay que reconocer que han habido fallos, por ejemplo el año 2002 donde el Jabato ganó, y en el 2004 el caprichoso que tuvo que repetir, y al final tomarle el tiempo manual. Esto ha formado parte del tiempo de adaptación de un sistema de cronometraje que el año pasado por fin funcionó perfectamente, y lo que es admirable es como los caballistas han sabido encajar esos fallos, y seguir trabajando por mejorarlo, y me consta que aún se sigue trabajando para perfeccionar este. Un saludo y suerte a todos.