Para mi desde la noche de las migas hasta el dia cinco es inolvidable con toda la gente de mi peña, lo bien organizado y ese buen royo que llevamos todos. Pero lo mas es el ver los caballistas de mi peña lo atentos a la vez que nerviosos que van el dia dos de mayo, supongo que en las demas peñas sera mas de lo mismo, como me gustaria tener ese gusanillo que sienten ellos, animo que todo lo bueno llegara.
Viva la Calimocho, mucho Calimocho.
Viva la Calimocho, mucho Calimocho.