CARAVACA DE LA CRUZ: Correr un caballo es un riesgo, eso está claro. Un...

Correr un caballo es un riesgo, eso está claro. Un riesgo tanto para los caballistas como para el caballo. Pero a veces tentamos demasiado la suerte. Lo digo porque para un caballo el día 1 y sobre todo el día 2 son días de un gran estrés. Y si a esto le sumas que se llega a la cuesta de las quinielas y la mayoría corren los caballos en una cuesta que no se puede ni llamar cuesta.
Y sobre todo la Simona (que por mucha tradición que sea), el caballo está totalmente frío, y la cuesta no está acondiconada para que se corra.
Luego vienen las lesiones, de caballos y caballistas, y las madres mías.