No es que parezcas que no eres de caravaca. Es que no tienes ni idea de lo que va la cosa.
En primer lugar, las escenas no las elegimos los diseñadores. A veces proponemos cosas nuevas y los que pagan no las quieren "por si no gustan". ¿Qué hacemos entonces? y en cuanto a los personajes, igual, los peñistas (directores artísticos según algunos), nos dicen lo que tenemos que poner.
El problema no está en los diseñadores (que al fin y al cabo decidimos poco). La cuestión está en que la gente no se fija nada mas que en las caras. Es lo único. Y, si en vez de poner a los de siempre, pongo a mi prima de Logroño, ( es un decir), me critican porque, como no la conoce nadie, pues no saben si ha salido bien o no.
La diferencia de un diseñador a otro está en las proporciones, en el colorido, en lo fácil que se lo ponemos a las bordadoras porque nuestro dibujo esté bien perfilado y definido. Y en tener conocimiento del trabajo que viene después para hacerlo lo más fácil posible.
Que siempre hablan los que menos saben y los que menos pueden hablar.
Poneros a diseñar y entonces hablad. Chavales.
Y que os quede claro, que a los diseñadores no nos vais a poner nerviosos con vuestros comentarios. Nosotros no entramos en vuestras diatrivas y tribulaciones.
Dedicaros a ver salsa rosa y aquí hay tomate que es lo vuestro.
Ale. Arriericos somos.
En primer lugar, las escenas no las elegimos los diseñadores. A veces proponemos cosas nuevas y los que pagan no las quieren "por si no gustan". ¿Qué hacemos entonces? y en cuanto a los personajes, igual, los peñistas (directores artísticos según algunos), nos dicen lo que tenemos que poner.
El problema no está en los diseñadores (que al fin y al cabo decidimos poco). La cuestión está en que la gente no se fija nada mas que en las caras. Es lo único. Y, si en vez de poner a los de siempre, pongo a mi prima de Logroño, ( es un decir), me critican porque, como no la conoce nadie, pues no saben si ha salido bien o no.
La diferencia de un diseñador a otro está en las proporciones, en el colorido, en lo fácil que se lo ponemos a las bordadoras porque nuestro dibujo esté bien perfilado y definido. Y en tener conocimiento del trabajo que viene después para hacerlo lo más fácil posible.
Que siempre hablan los que menos saben y los que menos pueden hablar.
Poneros a diseñar y entonces hablad. Chavales.
Y que os quede claro, que a los diseñadores no nos vais a poner nerviosos con vuestros comentarios. Nosotros no entramos en vuestras diatrivas y tribulaciones.
Dedicaros a ver salsa rosa y aquí hay tomate que es lo vuestro.
Ale. Arriericos somos.