Basta ya de sacar el dolor, el odio y la sinrazón de nuestros antecesores para enfrentarnos ahora en el presente. Nuestros bisabuelos y abuelos seguro que se equivocaron, independientemente del bando donde les cogiese el conflicto. Nosotros no lo hemos vivido, y sólo debemos vivir el presente, y sólo mirar al pasado para evitar lo malo que nos pueda acontecer.