El problema no está en usar o no armas, sean corrientes o de destrucción masiva. El problema es usarlas contra personas inocentes. Esa es la diferencia entre un ataque estadounidense frente a un ataque islamista. El primero es una guerra con honor, mientras que el segundo es un cobarde acto terrorista.
El honor, la justicia, la responsabilidad, la causalidad, son conceptos que marcan la diferencia entre guerra y terrorismo, conceptos al alcance de muy pocas mentes. Por eso, la tarea de juzgar una guerra debe ser asignada a personas ilustradas en la materia.
Cuando se trasmite este tipo de información al pueblo, no es por un acto de caridad, sino por un acto de manipulación. La opinión pública no es la opinión del pueblo, sino la proyección de la opinión del poder fáctico sobre la población incauta.
La difusión de la noticia del napalm no es un acto de pureza informativa. Que no os engañen, lo que se persigue es cambiar un gobierno, ganar unas elecciones, y además, en otro país, no en el nuestro. ¿Acaso os pagan los políticos por realizar su trabajo? ¿Por qué entonces os dejáis zarandear como si fuérais marionetas?
Os han contado lo del napalm, pero parece que se han olvidado de contaros lo que pasó el 11S, el 11M, y tantos otros. ¿Cuántos irakies fueron gaseados? Esa información se esconde. ¿No os dáis cuenta de que sois su herramienta? Os utilizan para forjar fortunas, para obtener el poder, a costa de perder el honor.
Honor, pero ¿sabéis lo que es el honor?, replicantes de la telebasura ...
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