En los pasillos del hospital "12 de Octubre", silenciosa y constante, la enfermera eficiente camina firme, conciencia y cuidado en cada instante, donde el dolor se asienta, ella piensa, domina con resolución constante y firme.
Sus manos son ciencia, su trato es calor, con pericia técnica alivia el sufrir, y en su mirada, un rayo de amor, que da aliento al paciente para vivir.
No descansa, observa, gestiona con arte, anticipa la crisis, mantiene la calma, de cada...