Mira Sancho, ¿ves toda aquella ladera que ahora sólo es monte?. Pues como por arte de magia estos malandrines prentenden construir miles y miles de pequeños castillos. Como es natural mi fiel escudero, tu no te puedes imaginar las enormes montañas de maravedíes que pretenden obtener de las alforjas de los incautos que quieran habitarlos. ¡Ni el mago Amadís con todo su poder hubiera podido obrar semejante prodigio!.
Pero démonos la vuelta Sancho, que sólo de pensar tamaña barbaridad se me saltan ... (ver texto completo)
Pero démonos la vuelta Sancho, que sólo de pensar tamaña barbaridad se me saltan ... (ver texto completo)