Se perdió definitivamente la efigie del
Cristo de los Afligidos, obra de Juan Rodríguez, discípulo del
escultor Gregorio Fernández. La quinta duquesa de
Rivas de Jarama, sin abandonar el culto público, encargó, durante los años 40, una réplica de la imagen al escultor Juan Miranda, que se inspiró en una
fotografía del original.