Cara Dolorosa, PUEBLA DE LA SIERRA

Resplandece tu rostro en hermosura
Surcado por las joyas de tu pena
Que exhalando fragancias de azucena
Forman mares de plácida dulzura.

Dulce tu soledad en la amargura
De sentirte vacía estando plena
De ese amor infinito que te llena
Derramándose en ríos de ternura.

Fría tu soledad, frío el tormento
De tener unos brazos sin abrazo
Y unos labios vacíos para el beso.

Frío llanto que dice el sufrimiento
De una madre sin niño en su regazo
Que no siente las mieles de su peso.
PLEGARIA A LA VIRGEN DE LOS DOLORES


Dame tu mano, María, la de las tocas moradas; clávame tus siete espadas en esta carne baldía.

Quiero ir contigo en la impía tarde negra y amarilla.

Aquí, en mi torpe mejilla, quiero ver si se retrata esa lividez de plata, esa lágrima que brilla.

¿Dónde está ya el mediodía luminoso en que Gabriel, desde el marco del dintel, te saludó: "Ave, María"? Virgen ya de la agonía, tu Hijo es el que cruza ahí.

Déjame hacer junto a ti este augusto itinerario....