EL DÍA QUE EL FUEGO CAMBIO LA VIDA:
Y llegó el fuego, implacable y huraño, y aquella ilusión que habitaba en la bruma quedó desvanecida, hecha espuma, convertida en ceniza y en engaño.
Bajo el rigor de la llama encendida murió el latido que el alma encendía, y en la fría extensión del nuevo día la sombra ocupó el lugar de la vida.
Y llegó el fuego, implacable y huraño, y aquella ilusión que habitaba en la bruma quedó desvanecida, hecha espuma, convertida en ceniza y en engaño.
Bajo el rigor de la llama encendida murió el latido que el alma encendía, y en la fría extensión del nuevo día la sombra ocupó el lugar de la vida.