MORATA DE TAJUÑA: CUENTO O FABULA PERRUNA...

CUENTO O FABULA PERRUNA
Parece ser que un lugar del Centro de España, existía un señor que fue labrador, y dejó en su herencia su vivienda y una gran nave, donde en su tiempo la uso para almacenar grano de cereales y patatas, y que en su testamento advertía que seria el dueño su perro Nerón, y luego pasaría a ser del sobrino que cuidara este perro hasta su fallecimiento natural, en dicha nave dejó preparada para hacer allí una discoteca perruna, que llamarían la “Luna”, estaba situada en el Camino de Los Perros, muy cerca de la llamada Calle de Los Perros, así fue como se hizo esa Calle popularmente, al existir una casa donde tenían unos 20, perros de distintas razas, hace unos cuarenta años, Esta nave se hizo famosa, al tener colocado un letrero que decía, Próximamente discoteca perruna. Y allí a primeros de otoño se inauguro con muchos perros de distintos lugares, quizá más de doscientos, entre ellos estaba un grupo musical perruno, llamado “Los Terris”. De vigilantes del buen orden estaban, Claus. Ringo. Rango. Lindo. Y Mag. El baile empezó con música de Ro Can Rol, y con jotas castellanas. Y el animador del baile se llamaba Cachusqui, Por el baile paseaban los más flamantes perros de distintas razas, y algunas perras llevaban su lazo rosa en el cuello, cogido a su goma antiparasitaria, Fue una jauría de fiesta perruna, allí vimos a Nemo. Frida, Hipolita. Triki. Yema. Taus. Bronco. Yom. Bilwi. Maya. Roque. Diablo. Selva. Prunt. Teyo. Canela, Tronki. Barrabas. Y un montón más de perros famosos, que celebraban su primera fiesta de discoteca perruna, las paredes de dicho local nave, convertido en esa discoteca que se haría famosa, estaban decoradas con fotos de antiguos perros famosos, algunos de la Raza de San Bernardo, y otros perros que les dieron fama en la televisión de los seres humanos. Para llegar allí algunos fueron en patinete, y otros en coches conducidos por humanos, que les servía de distracción el concurrir a dicha fiesta perruna. Sus aledaños estaban concurridos, muchos otros perros que llegaron tarde a dicha fiesta, y que criticaban tanta puntualidad, moralidad y reglamento perruno, Sin tabaco, ni se podían beber líquidos con alcohol, ni cosas raras que dañaran el buen nombre de ese local, La inauguración fue un éxito, su eco se vio en la prensa perruna, y en notas de la sociedad de canes. Todos los perros volvieron a su domicilio sin grandes problemas de tráfico, y en sus mentes perrunas, afloraron esos derechos de herencia de quien mucho los quiso en vida. G X Cantalapiedra. 23 – 9 - 2026