Eso que comentaís de Marta, la arquitecta municipal, esa muchachita sonriente e hipocrita, muñeco de guiñol instrumentalizado por el alcalde, el pelotazos y Cia, es en realidad la auténtica Dama Negra de la Corrupción Urbanística de Miraflores de la Sierra, esta inocente criatura esta colaborando mano a mano con las promotoras del ladrillo más sospechosas, en ir destruyendo de forma sistematicamente ilegal, irreversible e implacable, el entorno natural y único de este pueblo. Deprisa, deprisa, antes de que este entorno este devidamente protegido de esas agresiones mediante la figura de Parque Nacional y con ello se acabe la Gran Timba en la que día a día se va descuartizando y ofertando cualquier rincón que conserve aún algún vestigio de naturaleza sin rentabilizar en el mercado de las mafias inmobiliarias.
Esta chica tan maja que se fuma despreocupadamente sonriente sus cigarritos en la puerta del ayuntamiento es la responsable última de toda la devastación, deforestación y desmontes delictivamente cometidos en los últimos tiempos en este pueblo(Fuente del Cura, Zahurdas, Mata de los Santos, etc...). Su última Gran Obra prevista, al parecer consiste en alicatar con 94 infraviviendas adosadas las zonas más boscosas de El Tomillar y que se salvarón del sospechoso incencio de hace unos años en el alto de Canencia, para cuando esta ricura de niña vaya a declarar como colaborador necesarío en la comisión de los diferentes, graves y variados delitos cometidos puede ser, ya no sólo tarde, también irreversible.
Su obra va a perdurar por siempre como un insulto al Entorno Natural único de este pueblo despedazado a ladrillazos con la ayuda inestimable de semejante prevaricadora poflesional.
Un Futuro Porquerizo.
Esta chica tan maja que se fuma despreocupadamente sonriente sus cigarritos en la puerta del ayuntamiento es la responsable última de toda la devastación, deforestación y desmontes delictivamente cometidos en los últimos tiempos en este pueblo(Fuente del Cura, Zahurdas, Mata de los Santos, etc...). Su última Gran Obra prevista, al parecer consiste en alicatar con 94 infraviviendas adosadas las zonas más boscosas de El Tomillar y que se salvarón del sospechoso incencio de hace unos años en el alto de Canencia, para cuando esta ricura de niña vaya a declarar como colaborador necesarío en la comisión de los diferentes, graves y variados delitos cometidos puede ser, ya no sólo tarde, también irreversible.
Su obra va a perdurar por siempre como un insulto al Entorno Natural único de este pueblo despedazado a ladrillazos con la ayuda inestimable de semejante prevaricadora poflesional.
Un Futuro Porquerizo.