En que nos diferenciamos del resto de los habitantes de este País para ser inmunes a la necesidad del agua, hubó un tiempo en que ser de Miraflores erá casí una distinción, ahora lo es de facto, pero no por disfrutar de alguna ventaja extra si no por todo lo contrario, parece ser que no tenemos derecho ni a lo más básico y además devemos sobrevivir a ello de una forma desenfafada y relajada, como es posible que todavía aún sigamos sin reaccionar, hasta cuando?
¿Empezamos ya a asilvestrarnos?
¿Empezamos ya a asilvestrarnos?