¿Que es el Crecimiento Sostenible?
Una pista...
Extracto:
DíA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE. 5 JUNIO 2005 MANIFIESTO LOS MOLINOS:
úLTIMA OPORTUNIDAD PARA LA SIERRA DE GUADARRAMA
Sin duda son muchos los valores que alberga la Sierra de Guadarrama. Sus atributos físicos y geológicos, así como las especiales condiciones climáticas e hidrológicas han posibilitado el desarrollo de una flora y fauna muy variadas. Tampoco hay que olvidar la riqueza cultural: los conocimientos empíricos, la arquitectura popular y los usos primarios del suelo, adquiridos y desarrollados a lo largo del tiempo por los habitantes de la Sierra, tienen gran valor para la compresión ecológica de su territorio y son, en definitiva, imprescindibles para conseguir una verdadera gestión integrada de la naturaleza y el paisaje.
Pero también es verdad que la conservación de esta diversidad ecológica y cultural está seriamente amenazada. La proliferación masiva de nuevas áreas residenciales y turísticas, junto a nuevas grandes infraestructuras, están creando problemas muy graves para la propia supervivencia de la montaña, sus recursos y sus usos tradicionales.
Pero al igual, que el intento de declaración de Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama es antiguo, también, lo son los proyectos que han pretendido transformar los ecosistemas serranos en paisajes de ladrillo y asfalto siguiendo modelos puramente urbanos. Afortunadamente, algunas de las más descabelladas propuestas no llegaron nunca a ejecutarse, como la construcción de complejos turísticos en los puertos de la Morcuera, Fuenfría o Los Cotos.
Por mucho que no se quiera hablar de ellas, estas agresiones existen, están ahí y hay que mirarlas cara a cara. A pesar de que el impacto de estas infraestructuras es grande, mayores serán las consecuencias derivadas de ellas: la urbanización sin control, las infraestructuras asociadas a ésta, la masificación y la pérdida irreversible de los valores naturales y culturales de buena parte de la Sierra.
Con la ilusión de que esto no ocurra, hoy, pedimos a políticos y administraciones del norte y del sur que se conserve la Sierra y su entorno, sus ecosistemas, sus paisajes, sus usos tradicionales. La Comunidad de Madrid, ha dado el primer paso para declarar la Sierra de Guadarrama Parque Nacional, sin embargo lamentamos que la propuesta realizada excluya zonas de gran valor y que pretenda declararse manteniendo determinados usos, como la caza, la pesca, y la extracción maderera, incompatibles con los objetivos de los Parques nacionales. Por otra parte, la Junta de Castilla y León no está demostrando gran interés en declarar Parque Nacional la ladera norte. La Sierra no es una mitad, la Naturaleza no entiende de límites políticos ni de límites económicos. Hoy juntos pedimos un Parque Nacional de toda la Sierra. Queremos que la protección del norte y del sur de estas montañas sea una realidad y no se convierta en un arma arrojadiza entre políticos, administraciones, ciudadanos y grupos de presión. Queremos que Guadarrama se integre en la red nacional y se gestione de acuerdo a los criterios de conservación y planificación comunes a todos los parques nacionales.
En definitiva, deseamos que realmente estemos ante el último capítulo de una protección largamente esperada, de un parque nacional y de una franja de protección que definitivamente alejen el fantasma de la degradación y de la especulación. Posiblemente, hoy estemos ante la última oportunidad para la Sierra de Guadarrama.
Una pista...
Extracto:
DíA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE. 5 JUNIO 2005 MANIFIESTO LOS MOLINOS:
úLTIMA OPORTUNIDAD PARA LA SIERRA DE GUADARRAMA
Sin duda son muchos los valores que alberga la Sierra de Guadarrama. Sus atributos físicos y geológicos, así como las especiales condiciones climáticas e hidrológicas han posibilitado el desarrollo de una flora y fauna muy variadas. Tampoco hay que olvidar la riqueza cultural: los conocimientos empíricos, la arquitectura popular y los usos primarios del suelo, adquiridos y desarrollados a lo largo del tiempo por los habitantes de la Sierra, tienen gran valor para la compresión ecológica de su territorio y son, en definitiva, imprescindibles para conseguir una verdadera gestión integrada de la naturaleza y el paisaje.
Pero también es verdad que la conservación de esta diversidad ecológica y cultural está seriamente amenazada. La proliferación masiva de nuevas áreas residenciales y turísticas, junto a nuevas grandes infraestructuras, están creando problemas muy graves para la propia supervivencia de la montaña, sus recursos y sus usos tradicionales.
Pero al igual, que el intento de declaración de Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama es antiguo, también, lo son los proyectos que han pretendido transformar los ecosistemas serranos en paisajes de ladrillo y asfalto siguiendo modelos puramente urbanos. Afortunadamente, algunas de las más descabelladas propuestas no llegaron nunca a ejecutarse, como la construcción de complejos turísticos en los puertos de la Morcuera, Fuenfría o Los Cotos.
Por mucho que no se quiera hablar de ellas, estas agresiones existen, están ahí y hay que mirarlas cara a cara. A pesar de que el impacto de estas infraestructuras es grande, mayores serán las consecuencias derivadas de ellas: la urbanización sin control, las infraestructuras asociadas a ésta, la masificación y la pérdida irreversible de los valores naturales y culturales de buena parte de la Sierra.
Con la ilusión de que esto no ocurra, hoy, pedimos a políticos y administraciones del norte y del sur que se conserve la Sierra y su entorno, sus ecosistemas, sus paisajes, sus usos tradicionales. La Comunidad de Madrid, ha dado el primer paso para declarar la Sierra de Guadarrama Parque Nacional, sin embargo lamentamos que la propuesta realizada excluya zonas de gran valor y que pretenda declararse manteniendo determinados usos, como la caza, la pesca, y la extracción maderera, incompatibles con los objetivos de los Parques nacionales. Por otra parte, la Junta de Castilla y León no está demostrando gran interés en declarar Parque Nacional la ladera norte. La Sierra no es una mitad, la Naturaleza no entiende de límites políticos ni de límites económicos. Hoy juntos pedimos un Parque Nacional de toda la Sierra. Queremos que la protección del norte y del sur de estas montañas sea una realidad y no se convierta en un arma arrojadiza entre políticos, administraciones, ciudadanos y grupos de presión. Queremos que Guadarrama se integre en la red nacional y se gestione de acuerdo a los criterios de conservación y planificación comunes a todos los parques nacionales.
En definitiva, deseamos que realmente estemos ante el último capítulo de una protección largamente esperada, de un parque nacional y de una franja de protección que definitivamente alejen el fantasma de la degradación y de la especulación. Posiblemente, hoy estemos ante la última oportunidad para la Sierra de Guadarrama.