MIRAFLORES DE LA SIERRA: Desde que el presidente de la Comunidad de Madrid,...

Desde que el presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruíz Gallardón manifestará publicamente la intención de declarar Parque Nacional la Sierra de Guadarrama muchos han sido los esfuerzos para la consecución de esta esperanzadora resolución. Aunque el tema viene de mucho más atrás de lo que pensamos, se reclama la categoría de parque nacional para Guadarrama desde principios del siglo XX, lo que demuestra la gran admiración que este paraje ha causado desde siempre.

En este enclave se combinan las características típicas de ecosistemas de alta montaña con las características del clima mediterráneo. Si a este conjunto de características le añadimos el amplio gradiente altitudinal que representa, entre los 2.430 m y los 1.200 m, y el cambio litológico respecto a las mesetas del Duero y el Tajo, el resultado es una gran diversidad de hábitats y especies.

Así pues, en la Sierra de Guadarrama están representados 21 hábitats, hay más de 1500 especies de flora vascular, de las cuales 65 están protegidas y 200 son endémicas de la zona, como la siempreviva Sempervivum vicentei Pau subsp.P o el narciso Narcissus pseudonarcissus L. Subsp. Confussus.
Mientras que en el apartado de fauna encontramos 375 especies de vertebrados siendo el grupo de las aves el más numeroso, con especies tan importantes y amenazadas como el águila imperial Aquila adalberti, el buitre negro Aegypius monachus o la cigüeña negra Ciconia nigra; en el grupo de los mamíferos destaca la presencia de la nutria Lutra lutra, cada vez más escasa, el desmán de los Pirineos Galemys pyrenaicus o la cabra montés Capra pyrenaica; respecto a los anfibios y reptiles la sierra cuenta con 13 y 22 especies respectivamente, muchas de las cuales están amenazadas o son endémicas como la lagartija serrana Lacerta monticola. Mientras, en el grupo de los invertebrados hay que destacar la variedad de mariposas entre las que sobresalen la mariposa apolo Parnassius apollo, en peligro de extinción en la Comunidad de Madrid, o la bella Graellsia isabelae presente sólo en Abantos y La Herrería en todo el mundo.

La presión que están ejerciendo los sectores madereros en los pinares de Valsaín y Navafría junto a la de las estaciones de esquí madrileñas cuya actividad es incompatible con la filosofía de un Parque Nacional.

A pesar de todo ello, el camino para la definitiva declaración está lleno de escollos. Primero, porque la Sierra de Guadarrama forma parte de 2 Comunidades Autónomas siendo entonces Parque Nacional la única figura legal que permite la gestión compartida por las 2 Comunidades Autónomas y además es la única que puede asegurar una protección jurídica y ambiental eficaz. Segundo porque en la actual Red de Parques Nacionales, no están lo suficientemente representados los sistemas ligados a la alta montaña mediterránea reflejados en el anexo de la Ley 41/1997, siendo el ecosistema de la Sierra de Guadarrama, alta montaña mediterránea plutónica de interior, uno de los que queda por representar en la Red.

La Sierra de Guadarrama forma parte de 2 Comunidades Autónomas siendo entonces Parque Nacional la única figura legal que permite la gestión compartida

La presión que están ejerciendo los sectores madereros en los pinares de Valsaín y Navafría junto a la de las estaciones de esquí madrileñas cuya actividad es incompatible con la filosofía de un Parque Nacional, al igual que la autopista A.-6 hacen pensar en un desenlace no tan feliz para esta zona.

De momento, las Comunidades Autónomas de Madrid y Castilla y León se han coordinado para realizar el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama, cuyo diagnóstico de la zona debería confirmar y apoyar la necesidad de declarar a la Sierra de Guadarrama Parque Nacional. Desde aquí deseamos que no se trunquen los esfuerzos para conseguir tan loable iniciativa.