Efectivamente, el problema no es el Belén de este año, el problema es el Belén de todos los años, un estilo que puede colar una vez, más, mosquea, y no sólo es eso, resulta que también se lo monta con el mercado medieval y la noche de San Juan, y ya para llevarse la palma, resulta que para el famoso concurso municipal: ¿Que hacer con el Olmo?, y al que se presentarón diferentes e interesantes propuestas, ¿a que no adivinaís quién lo ganó y sospechosamente fuera de concurso?... BINGO!! ese es el problema, el Belén se desmonta, lo que se proyecta ya es a perpetuidad, por favor, ya esta bien. Darle el dinero en mano al artista con cualquier justificación pero ahorrarnos por lo menos la inevitable y cotidiana visión de su gran obra en el pueblo.