A los de Miranda os mandaba yo a Francisco, que os íbais a enterar de lo que vale un peine.
Iba a dejar aquello como Nueva York: rascacielos, taxistas del Punjab y ¡sin
agua!
Todo "por la sordi", vamos que cuando os déis cuenta "os ha mirado un tuerto" y se ha líado a firmar convenios urbanísticos dejando a un lado lo que son sus obligaciones.
Eso sí: a pagarle todo los meses un sueldazo, que con los otros ingresos no le llega.