Eso, vamos a disfrutar de la
fiestas, como el año pasado.
Yo, para empezar, ya me he firmado unos convenios urbanísticos por mi cuenta y riesgo y sin decir nada a nadie no vaya a ser que se levante la liebre.
Luego, en el pregón, voy a lanzar una soflama sobre lo bien que gestionamos el
agua.
Mientras la gente esté en el
baile yo pienso reunirme conmigo mismo en un pleno extraordinario para agilizarme trámites.
Y en el encierro me leeré el BOCAM.
¡Viva Francisquín! ¡Queremos
pan y
... (ver texto completo)