El Alcalde no necesita defensa: todo el mundo es inocente mientras no se demuestre lo contrario.
Otra cosa es lo que debiera hacer, lo que ha dejado de hacer, lo que ha hecho y lo que va a hacer. Eso sí es cuestionable.
Porque se admita una querella a trámite no cambia nada: si el tío no dimitió después de reconocer que se le fue el
santo al
cielo con el
agua, ¿va a dimitir por una querella? (No se a ti, pero a mi me parece que es más grave el asunto del agua que el que una empresa se querelle
... (ver texto completo)