AGOSTO DE FUEGOS Y CENIZAS
Entre cenizas de fuegos
sentimos sus grandes daños,
no sirvieron ciertos ruegos
ni hablar de penosos años.
Fueron fechas turbulentas
en los montes mal llevados,
eran noches muy siniestras
con los fuegos no apagados.
En Hoyo de Manzanares
llegaron muchas cenizas,
eran ciertos los lugares
de aquellas tardes plomizas.
Sentimos rabia y coraje
al ver llegar las morceñas,
que volando en su viaje
no dejan frases risueñas.
Montes llenos de forraje,
pinares con mucha leña,
que, en tan malvado viaje
no logran frase risueña.
Los coches fueron testigos
de ver volar las cenizas,
que piensas que son castigos
al ver el monte hecho trizas.
Kilometros de morceñas
que marcaron los caminos,
pensamientos que se empeñan
en no ver los desatinos.
Fuegos llenos de pesares,
sin tener los montes limpios,
se quemaron los hogares
y con ellos ciertos vicios.
G X Cantalapiedra.
31 – 8 – 2026.
Entre cenizas de fuegos
sentimos sus grandes daños,
no sirvieron ciertos ruegos
ni hablar de penosos años.
Fueron fechas turbulentas
en los montes mal llevados,
eran noches muy siniestras
con los fuegos no apagados.
En Hoyo de Manzanares
llegaron muchas cenizas,
eran ciertos los lugares
de aquellas tardes plomizas.
Sentimos rabia y coraje
al ver llegar las morceñas,
que volando en su viaje
no dejan frases risueñas.
Montes llenos de forraje,
pinares con mucha leña,
que, en tan malvado viaje
no logran frase risueña.
Los coches fueron testigos
de ver volar las cenizas,
que piensas que son castigos
al ver el monte hecho trizas.
Kilometros de morceñas
que marcaron los caminos,
pensamientos que se empeñan
en no ver los desatinos.
Fuegos llenos de pesares,
sin tener los montes limpios,
se quemaron los hogares
y con ellos ciertos vicios.
G X Cantalapiedra.
31 – 8 – 2026.