EL PICAZO DE HOYO DE MANZANARES
Piedras cargadas de siglos
en la preciosa montaña,
que guarda siempre sigilos
y el fuerte viento no extraña.
Su sombra se va notando
en las tardes calurosas,
que al Sol le viene tapando
con horas que son dichosas.
El Picazo se despierta
con la bonita alborada,
su ladera siempre abierta
en la fría madrugada.
Cierto burro rebuznando
desde la preciada Granja,
la madrugada flotando
hace del sonido alhaja.
La madrugada nos deja
sus laderas muy brillando,
y en Hoyo nadie se queja
al ser lugar dominando.
El Picazo sigue activo
con laderas cautivando,
no sé si tendrá motivo
con este Sol calentando.
Hoyo contempla su Cima,
que le parece pintado,
el calor domina el clima
de este lugar añorado.
Le contemplo sin visiones
y le admiro desde abajo,
la sierra tiene razones
de hablarnos de algún atajo.
G X Cantalapiedra.
21 – 67 – 2026.
Piedras cargadas de siglos
en la preciosa montaña,
que guarda siempre sigilos
y el fuerte viento no extraña.
Su sombra se va notando
en las tardes calurosas,
que al Sol le viene tapando
con horas que son dichosas.
El Picazo se despierta
con la bonita alborada,
su ladera siempre abierta
en la fría madrugada.
Cierto burro rebuznando
desde la preciada Granja,
la madrugada flotando
hace del sonido alhaja.
La madrugada nos deja
sus laderas muy brillando,
y en Hoyo nadie se queja
al ser lugar dominando.
El Picazo sigue activo
con laderas cautivando,
no sé si tendrá motivo
con este Sol calentando.
Hoyo contempla su Cima,
que le parece pintado,
el calor domina el clima
de este lugar añorado.
Le contemplo sin visiones
y le admiro desde abajo,
la sierra tiene razones
de hablarnos de algún atajo.
G X Cantalapiedra.
21 – 67 – 2026.