EL HOMBRE SE SINTIO TIMADO Y ESTAFADO,
En aquella tarde de invierno de hace no muchos años, este hombre soltero viviendo en patrona se sintió estafado, Le ofrecieron un piso en el Barrio de Hortaleza, estuvo en una vivienda para poder comprarla, y el que se la quería vender resultaba que estaba allí alquilado, y el verdadero dueño le quería echar del piso por no pagar el alquiler, Este hombre le pidieron todo el dinero que pudiera darles de señal, y en aquel momento tenia doce mil euros para sus gastos, y poder sacarlo en cualquier momento, cosa que hizo sin mirar si eran los dueños de aquel piso ese matrimonio, que le parecían normales, el hombre les dio los doce mil euros, y le dieron un trozo de papel que ponía esa cantidad, y una firma ilegible en la parte de abajo de dicha cuartilla, cuando este hombre soltero fue al registro de la propiedad, se dio cuenta del engaño, el piso era de otro señor que no quería vender esa propiedad, enseguida se marchó a buscar a dicho matrimonio, Más cuando llegó al piso, este estaba cerrado, y los vecinos les dijeron que eran unos informales que no pagaban ni la luz, el gas, ni el agua, y les habían desalojados hacia dos días, el hombre con ese papel se fue hablar con su abogado, que le llamó imprudente, y le comentó, “Como se le ha ocurrido dar dinero al primero que le ha salido en su camino, con ese papel que ni pone el número del carnet de identidad, a quien vamos a denunciar en la comisaria, nos tomaran el pelo por imprudentes, y nos llamaran tontos”, No le faltaba razón al abogado, este hombre compro un cuchillo y se fue por distintos lugares de Madrid por si veía aquel ladrón, o engañador de tontos, Pasaron más de tres meses y este hombre no daba con ese matrimonio, Más el verdadero dueño de dicho piso, le habló de un lugar de la Calle de Antonio López, cerca del Puente de Praga, donde una noche le vio pasar a una cafetería al marido, y sin pensarlo dos veces, se dirigió a darle un escarmiento, su cuchillo se le metió entre la manga de su chaqueta, y fue a por el timador, este al verle se ve que le reconoció, y pegando un salto salió de dicho local, aunque este hombre timado le pinchara en un brazo, y al ver que le había dañado se marchó de aquel lugar donde estaban gentes de malas pintas, este hombre pensó por lo menos tendrá un recuerdo mío mientras viva, y si le vuelvo a ver lo quito del medio, es la justica del hombre que se ve timado,
G X Cantalapiedra, 19 – 5 – 2026.
En aquella tarde de invierno de hace no muchos años, este hombre soltero viviendo en patrona se sintió estafado, Le ofrecieron un piso en el Barrio de Hortaleza, estuvo en una vivienda para poder comprarla, y el que se la quería vender resultaba que estaba allí alquilado, y el verdadero dueño le quería echar del piso por no pagar el alquiler, Este hombre le pidieron todo el dinero que pudiera darles de señal, y en aquel momento tenia doce mil euros para sus gastos, y poder sacarlo en cualquier momento, cosa que hizo sin mirar si eran los dueños de aquel piso ese matrimonio, que le parecían normales, el hombre les dio los doce mil euros, y le dieron un trozo de papel que ponía esa cantidad, y una firma ilegible en la parte de abajo de dicha cuartilla, cuando este hombre soltero fue al registro de la propiedad, se dio cuenta del engaño, el piso era de otro señor que no quería vender esa propiedad, enseguida se marchó a buscar a dicho matrimonio, Más cuando llegó al piso, este estaba cerrado, y los vecinos les dijeron que eran unos informales que no pagaban ni la luz, el gas, ni el agua, y les habían desalojados hacia dos días, el hombre con ese papel se fue hablar con su abogado, que le llamó imprudente, y le comentó, “Como se le ha ocurrido dar dinero al primero que le ha salido en su camino, con ese papel que ni pone el número del carnet de identidad, a quien vamos a denunciar en la comisaria, nos tomaran el pelo por imprudentes, y nos llamaran tontos”, No le faltaba razón al abogado, este hombre compro un cuchillo y se fue por distintos lugares de Madrid por si veía aquel ladrón, o engañador de tontos, Pasaron más de tres meses y este hombre no daba con ese matrimonio, Más el verdadero dueño de dicho piso, le habló de un lugar de la Calle de Antonio López, cerca del Puente de Praga, donde una noche le vio pasar a una cafetería al marido, y sin pensarlo dos veces, se dirigió a darle un escarmiento, su cuchillo se le metió entre la manga de su chaqueta, y fue a por el timador, este al verle se ve que le reconoció, y pegando un salto salió de dicho local, aunque este hombre timado le pinchara en un brazo, y al ver que le había dañado se marchó de aquel lugar donde estaban gentes de malas pintas, este hombre pensó por lo menos tendrá un recuerdo mío mientras viva, y si le vuelvo a ver lo quito del medio, es la justica del hombre que se ve timado,
G X Cantalapiedra, 19 – 5 – 2026.