HORTALEZA: CUANDO LA CONCIENCIA ATACA. ...

CUANDO LA CONCIENCIA ATACA.
El año de 1970, conocí a un hombre que el mismo me comentaba que no podía dormir por las noches, esto que escribiré se ha hecho posible al contármelo más de una vez en la Cafetería Pisuerga, mientras tomábamos café los dos, en El Parque de Santa María, Hortaleza, cuando este Barrio empezaba a ser construido, por la empresa, Miarnau Banus. este hombre trabajaba entonces en una gran empresa, más la historia que le dejaba sin poder dormir parece ser que empezó en Barcelona, En un club nocturno de alterne, donde este hombre parecía alternar alguna noche, y un mal día a las dos de la madrugada sin dinero y con el cuerpo habiendo bebido varios cubalibres, firmaba en aquellos años difíciles irse a una guerrilla al Congo Belga, Lugar donde Patrico Lumumba era su presidente, Este hombre era conocedor de las armas ligeras y ametralladoras, y recibió bastante dinero esa misma noche, sin perder ni un minuto esa misma noche salia en avión camino de ese país africano, iba con otros mercenarios a dar una paliza al Mao, mao, guerrilla congoleña, que era la fuerza africana que estaba manteniendo la independencia del Congo, entonces llamado belga, según me explico este hombre que creo que ya no vive, estuvieron haciendo barrabasadas por aquel lugar, más el refuerzo no les llegaba, ni comida ni municiones, teniendo que salir por la selva camino de Angola, al verse abandonados a su suerte, tardando más de quince días en hacer ese fatal camino, donde pudieron subirse a un barco portugués y regresar a Portugal y luego a España. Donde este hombre culto y especialista en armas de fuego, intentaba pasar página, que según él me contaba era imposible, Su mente le castigaba sin descanso, su conciencia era quien le juzgaba, y pienso que me contaba su historia para que le animara de su fatal pasado, Yo entonces terminaba de hacer el servicio militar obligatorio, y todas esas aventuras me parecían odiosas, este hombre salió vivo de milagro, más estoy seguro que toda su vida tuvo a la conciencia pidiéndole cuentas de aquellas salvajadas echas por dinero, era como yo le decía, “UN MERCENARIO”. G X Cantalapiedra. 14 – 5 – 2026.