CUANDO SE TIENEN MÁS DE OCHENTA AÑOS,
Cuando se tienen más de ochenta años viviendo las confusiones ya no te crees las milongas que te anulan tus razones.
Vives contando ese tiempo que ves que se va acabando,
y no te asusta ese viento que te quiere ir machacando.
Ese tiempo de ida y vuelta que le ves tan malogrado,
te hace pensar que es tormenta en un sueño marginado.
La España de blanco y negro con el sudor impregnado,
con el temor que era fiero si te viste condenado.
No precisas de placeres en los pisos encantados,
y mucho menos mujeres en tus días dislocados.
Con la edad vamos notando como se pasa la vida,
cómo la muerte se acerca sin querer verla elegida.
Somos humanos con nombre que pisamos los caminos,
y quieres ser siempre el hombre que no quiso desatinos.
Si tienes más de ochenta años prefieres beber buen vino,
no buscas subir peldaños ni quieres hilar más fino.
Con el paso de la vida los años fuimos cumpliendo,
temiendo sufrir la herida que el camino te fue haciendo.
Son serias las emociones que puedes vivir soñando,
aunque te sobren razones caminaras vacilando.
Da lo mismo tener lujos si no puedes apreciarlos,
ni quieres tener influjos de gente que hay que olvidarlos.
Los años van enseñando que no valen ilusiones,
que nos vamos tropezando entre grandes conclusiones.
G X Cantalapiedra. 8 – 2 – 2026.
Cuando se tienen más de ochenta años viviendo las confusiones ya no te crees las milongas que te anulan tus razones.
Vives contando ese tiempo que ves que se va acabando,
y no te asusta ese viento que te quiere ir machacando.
Ese tiempo de ida y vuelta que le ves tan malogrado,
te hace pensar que es tormenta en un sueño marginado.
La España de blanco y negro con el sudor impregnado,
con el temor que era fiero si te viste condenado.
No precisas de placeres en los pisos encantados,
y mucho menos mujeres en tus días dislocados.
Con la edad vamos notando como se pasa la vida,
cómo la muerte se acerca sin querer verla elegida.
Somos humanos con nombre que pisamos los caminos,
y quieres ser siempre el hombre que no quiso desatinos.
Si tienes más de ochenta años prefieres beber buen vino,
no buscas subir peldaños ni quieres hilar más fino.
Con el paso de la vida los años fuimos cumpliendo,
temiendo sufrir la herida que el camino te fue haciendo.
Son serias las emociones que puedes vivir soñando,
aunque te sobren razones caminaras vacilando.
Da lo mismo tener lujos si no puedes apreciarlos,
ni quieres tener influjos de gente que hay que olvidarlos.
Los años van enseñando que no valen ilusiones,
que nos vamos tropezando entre grandes conclusiones.
G X Cantalapiedra. 8 – 2 – 2026.