Monumento del Cerro 1
Dejemos que fluya...
Todos pasamos por situaciones dificiles.
En algun momento tuvimos que aparentar
Ser fuertes para que el dolor no nos sepulte,
en otros nos guardamos el llanto pues nuestra debilidad.
Que la tristeza no nos inquiete ni nos haga creer que será para siempre... Volveremos a estar bien,
Sentiremos nuevamente la alegria tocar a nuestra puerta.
No todos los días son soleados,
En esta vida tenemos tambien días oscuros,
Callejones que no sabemos a dónde nos conducen.
No podemos evitar estar tristes...
Fingir no sirve, ocultar lo que sentimos tampoco.
La tristeza está y no hay forma de escaparse.
Dejemos que fluya esa emoción, como sea llorando, alejandonos, meditando...
No debemos reprimir nuestras emociones.
Mostraré mi amor ofreciendo una actitud caritativa, aún cuando en realidad no quiera, desde situaciones simples como mantener una puerta abierta a alguien, ayudar a limpiar un desorden que yo no hice o tomar un momento para ser amable con un extraño que tenga un problema (no importando que sea el vecino que más mal me cae).
Mostraré mi amor diciendo "gracias" por todas las cortesías y amabilidades que me demuestren, sin importar lo pequeñas o triviales que parezcan.
Mostraré mi amor perseverando aún cuando podría ser más fácil renunciar.
Mostraré mi amor sonriendo, aún cuando preferiría quejarme.
Mostraré mi amor siendo paciente, aún cuando preferiría estar impaciente y desesperarme.
A veces olvidamos.
El cerebro humano es una computadora quimica basada en la trasmision de datos por intercambio de moleculas .
Los primeros sabios del yoga: anacoretas y ascetas de la antigüedad, al pasar largas horas en estado de contemplación, .
Algunas veces no comprendemos su plan,
pero es vivido su afán,
de amar y ser amados,
hasta su saciedad...
Los designios son inexcrutables,
pero no así los corazones amables,
que se disponen en su esplendor,
a entregarse al más hermoso honor,
de lanzar besos y no sables,
por todo su alrededor...
Los secretos insondables de Dios,
nadie los conoce plenamente,
pero se presienten, .
En el suave susurro del viento…,
El beso de la mañana,
El rocío y su fresco aliento,
El astro rey que te abraza,
La música de los pajarillos poetas,
Las danzarinas floridas ,
Y un espectador excepcional ,
La sonrisa delicada y etérea,
De tu arpa celestial,
Y el acompañamiento de los sonoros arroyuelos…, .