Maravillosa
historia... Cuantos duros nos hemos gastado en chicles, gusanitos, piruletas... Cuando nuestras madres nos enviaban a la
compra, ibamos sin rechistar... Sabiamos que si sobraba algo... Lo destinabamos a
comprar chuches... Y aun, hoy, siendo mayor... Sigo acercandome de vez en cuando... Cuando vuelvo a mi
barrio, a mi maravilloso barrio. Saludos a todos mis vecinos...