Se aproximan las fiestas de carabaña, me supongo que el señor alcalde se dignara a ordenar que pongan luces en las farolas que lo requieran, puesto que hay algunos de los contribuyentes de dicha villa que no tienen luz, o por el contrario nos hemos gastado todo el presupuesto en las maravillosas fiestas que organiza, que no nos queda dinero ni para una simple bombilla.