Obra de 2007 en bronce del
escultor canario Manuel González Muñoz, se sitúa en la
plaza de las Bernardas, junto al
palacio donde nació en 1485. Hija de Isabel de Castilla y de Fernando de
Aragón, llegó a ser reina de Inglaterra y una de las protagonistas de la compleja política de pactos y equilibrios desarrollados por las monarquías europeas a principios del siglo XVI.
La
escultura es una de las más bellas y populares de la ciudad. Muestra a una
joven serena, sin excesos en el vestir, como una muchacha en cuyo rostro se refleja esperanza y ternura. Como un signo de delicadeza e inteligencia, con una de sus manos sujeta una rosa y un libro.