La
torre de la desaparecida
iglesia de
Santa María la Mayor, restaurada recientemente como un espléndido
mirador del casco histórico.
El año 1449, el Arzobispo Carrillo traslada a la
ermita de
San Juan Bautista la
Parroquia de Santa María la Mayor y diez años después la dota de «torre y
campanas». En 1553 se inició la construcción de la que pretendían fuera una gran iglesia, tirando en parte la ermita. Será en los primeros años del siglo XIX cuando se levanta la torre que cambió el chapitel y restauró la
escalera,