Tamboriler, no hay manera de que aparezca mi escrito, pero te puedo resumir que en él te hablaba de muchos de aquellos que jugaron a finales de los 60, en los 70 e incluso en los 80. Te acuerdas de la navaja que llevaba escondida Heredia. Y de aquella rosca imposible del Zapatones en el 74 que luego no sirvió para nada porque un alemán de nombre impronunciable marcó desde su casa. Y de cómo jugaba Dani Solsona con el campo encharcado. Y cuando sacábamos a Fleitas en los últimos minutos para ver si ... (ver texto completo)